Las horas transcurrieron lentamente. La gente de Anthoine. se había movilizado con eficiencia; Máximo ya estaba en Argentina y todo marchaba según lo previsto. Habían tomado una decisión: pagarían el rescate por la seguridad de Hubert, y solo después, cuando estuviera a salvo, Máximo entraría en acción para enviar un mensaje claro a los socios: nadie traiciona a la familia Della Croze impunemente.
Al llegar a Pereyra, Máximo se reunió con los socios de su tío. En representación de la familia, l