David miraba él reloj faltaban minutos para aterrizar.
Ariadna miraba a Leonardo.
- Francesca ¿cariño estas bien? pregunto ella
- Ariadna ¿eres tu?, viniste dijo la niña
- Por supuesto pronto estarás en casa con tu papá ¿ no es así Leonardo? pregunto ella
- Por supuesto Ariadna no hay ningún deseo que no te cumpliría, entra y cierra la puerta dijo Leonardo apuntándole a la niña .
- A mi, hacia aquí, a mi por favor te lo suplico dijo ella
- Empiezas a suplicar muy pronto vida mía pe