Mundo ficciónIniciar sesiónISABELLA
Me desperté con el cuerpo entumecido y los ojos hinchados. La muralla de almohadas seguía intacta en medio del colchón, pero el lado de Damián estaba vacío y las sábanas frías, se había ido temprano, otra vez huyendo.
Me quedé un rato mirando el techo, sintiendo una pesadez horrible en el pecho. Las palabras de anoche me seguían martillando la cabeza una y otra vez, fui una completa idiota al creer qu







