Mundo ficciónIniciar sesiónDAMIÁN
La casa estaba demasiado silenciosa.
Me senté a la mesa del comedor mirando el lugar vacío a mi derecha, Matilde me sirvió café y se fue rápido a la cocina, evitando mi mirada, sabía que el ambiente estaba torcido y mi humor, bueno digamos que mi humor esta peor que el de un perro rabioso.
—¿Dónde está tu mujer? —preguntó mi abuela Eleonora desde la cabecera, doblando su peri&o







