Mundo ficciónIniciar sesiónDAMIÁN
—Se metió en mi habitación Liam, en nuestra habitación.
Caminaba de un lado a otro de mi despacho como un animal enjaulado. Las paredes de cristal de la oficina me asfixiaban, llevaba una hora intentando leer el mismo informe, pero lo único que veía era la imagen de mis almohadas tiradas en el suelo y la cara de satisfacción de mi abuela.
Liam, desparramado en el sofá con una taza de café, me mir&







