Mundo ficciónIniciar sesiónBRUNO
Llegué a la puerta de los Black sin la silla de ruedas, apretando el bastón con fuerza. Cada paso me requería un gran esfuerzo, pero la idea de ver la cara de Valeria al encontrarme de pie era el único combustible que necesitaba. Toqué el timbre y me obligué a enderezar la espalda, ignorando el temblor de mis rodillas. Cuando la puerta se abrió, Valeria se quedó petrificada, sus ojos recorrieron mi cuerpo de abajo hacia arri







