30. El camino correcto
Seguía el abogado.
Desde que descubrió que Aidan jugaba a dos bandos sabía que era cuestión de tiempo para que lo traicionara. Quería Gamma, la empresa. Bianca se la había ofrecido a cambio de sus servicios para que ella pudiera conservar a su hijo y a él mismo. Sabía que los actos de su esposa eran los de una mujer desesperada y enamorada, y aunque él sentía que no se merecía ese amor de parte de ella porque más de una vez se portó como un auténtico imbécil, era mejor deshacerse del abogado