QUIERO QUE ESTÉ TRANQUILA.
ENZO
Tomé la mano de Alessia. Aún sentía que estaba nerviosa por lo que pasó en la mansión. No había dormido bien. Estas noches había estado cuidando sus sueños. Se despertaba asustada, a pesar de que cuando Adriano me avisó, volvimos de inmediato y le dije que se quedara en el auto. El ruido del tiroteo y, al entrar a la mansión, ver a Sara y a Jacke abrazando a los bebés la dejó hecha un manojo de nervios. Tan solo pensar que pudo perder a los trillizos que adoraba como si fueran suyos la dej