Jacke

ADRIANO

El motor del auto ronroneaba suave, y yo no podía borrar la sonrisa. No me gustaba mostrar demasiado mis emociones, pero aquella vez era imposible. Dalia lo notó, claro. Siempre lo nota. Después de la degustación de pasteles, dejé a Lena con Gael y Armando, para que siguieran con los preparativos que faltaban.

—¿Qué te tiene tan feliz? —preguntó, arqueando una ceja con picardía.

—La casa de tu padre está terminada —contesté, disfrutando el brillo en sus ojos—. Ya la repararon, amor. Hoy
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP