ADRIANO
Nunca pensé que algo tan simple como caminar por una feria pudiera hacerme sentir tan… completo.
El suelo de tierra, el olor a pan recién horneado, el murmullo de la gente regateando y los colores de los puestos de frutas y verduras… nada de esto estaba en mi mundo habitual. Un CEO poderoso como yo debería estar en salas de juntas o conduciendo reuniones con cifras millonarias, no cargando bolsas de papas y tomates. Pero ahí estaba, con el brazo casi torcido de tanto peso, viendo cómo D