Descubiertos

ENZO

La mañana olía a pan recién hecho cuando entré en la tienda de Anna. o mejor dicho, Alessia, porque aunque le hubieran cambiado el nombre por protegerla, para mí siempre sería ese nombre Alessia. No podía evitarlo: me sonaba limpio, sincero, real.

La encontré ordenando telas con más torpeza de lo normal, doblando una blusa al revés y acomodando las cajas sin mirar lo que hacía. Sus manos temblaban como si estuviera manejando dinamita.

—Hola, muñequita —saludé con mi tono más tranquilo, por
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP