Mundo ficciónIniciar sesiónLa moto rugía bajo mí mientras pensaba en ella. Alessia, acababa de dejarla en la tienda que también era su casa.
Desde que apareció en mi vida, su sonrisa se había convertido en una droga suave, de esas que no matan rápido pero te vuelven dependiente. Me encontraba buscándola en cada respiro, en cada pastel de fresa que com







