—¿Y qué es lo que quieres que aún sigues aquí? —preguntó Franco, tenía muy claro que no quería dejar a su padre junto con el desesperado Gio—. Padre no cambiará de opinión, nunca debió tentar esa posibilidad, aun con tus peticiones. No es sensato y es cruel lo que exiges, lo que propones. ¿No piensas en Daniele? ¿No piensas en tus otros hijos que ven como los desplazas de un momento a otro? Ni siquiera has pensado en el impacto que tuvo esta noticia en tu familia, eres… eres cruel con ellos, Gi