Secaba su cabello con cuidado mientras sus hebras vuelan hacia los lados, ya le quedaba poco.
Hace un par de horas habló con Daniele y este, luego del almuerzo en casa de su abuelo, salió con sus hermanos esa tarde, pero la última vez que habló con él eran casi las siete de la tarde.
Ya eran las nueve de la noche.
Estaba tranquila, porque todo indicaba que ese almuerzo con su abuelo salió muy bien, era algo que la llenaba de alivio, puesto que se quedó nerviosa luego de ver que Daniele pensaba