Los tres ganadores empezaron a tener contacto una vez que el trabajo duro comenzó.
Aquella tarde Chiara quedó para verse con Adelina Bianchi, una de las ganadoras del concurso de diseño con quien ha compartido el viaje desde el anuncio de los premios. Ambas deciden encontrarse en un acogedor café de Milán, en un inicio fue para despejar su mente, pero aquello se convirtió en un intercambio de ideas, consejos y experiencias.
Sentadas en una mesa apartada, rodeadas de esbozos y telas de muestra, Chiara y Adelina se sumergen en una conversación profunda sobre sus respectivos diseños. La atmósfera se llena de energía creativa.
—He estado trabajando en esta serie inspirada en las fases de la luna. Cada pieza refleja una fase distinta, capturando la transitoriedad y la belleza de lo efímero. Pero aún siento que algo falta... algo que realmente las haga resaltar. He pasado horas en vela, ni siquiera trabajando, sino pensando en ello, en eso que hace falta.
—Pero no le hace falta nada.
—Sí, d