Los tres ganadores empezaron a tener contacto una vez que el trabajo duro comenzó.
Aquella tarde Chiara quedó para verse con Adelina Bianchi, una de las ganadoras del concurso de diseño con quien ha compartido el viaje desde el anuncio de los premios. Ambas deciden encontrarse en un acogedor café de Milán, en un inicio fue para despejar su mente, pero aquello se convirtió en un intercambio de ideas, consejos y experiencias.
Sentadas en una mesa apartada, rodeadas de esbozos y telas de muestra,