Semillas de Duda.
El aire se me atascó en la garganta. Lo último que quería era volver a ese instante: la nota, la foto, la certeza de que alguien había estado dentro. Pero Caelan no hablaba con alarma; hablaba con algo peor. Con una inquietud profunda, como si una pieza invisible del rompecabezas hubiera encajado de golpe.
—Por favor, necesito poner las cosas en orden antes de hablar del proyecto —dije sintiendo el peso en la boca del estómago. Pero antes de que pudiera responder, su mirada cambió. Se volvió má