Interrupción.
La primera cosa que noto es el silencio, no uno limpio ni solemne, sino un silencio lleno de respiraciones contenidas, de telas rozándose, de teléfonos que intentan grabar sin que nadie lo note demasiado.
Estoy frente a Dorian, sus manos cálidas rodeando las mías mientras el sacerdote habla, y aun así siento que algo está torcido, como si el aire se hubiese inclinado unos grados y nadie quisiera admitirlo.
Nora está a mi lado, apenas un paso detrás, su presencia firme me sostiene aunque no me t