Sabotaje.
Nunca olvidaré el sonido del teléfono interno aquel mediodía: un timbre seco, cortante, que me hizo tensar los dedos sobre el mouse. Socios de Vance Corp., y eso solo podía significar una cosa: problemas.
Respiré hondo. Quinn Design Studio llevaba trabajando sin descanso, coordinando con Vance Corp. y Aliana Group para levantar el nuevo distrito financiero de Ravenshire. Era un proyecto gigantesco, uno que podía cambiar el rostro de la ciudad o hundirnos a todos.
Cuando contesté, la voz de la s