Intervención.
Después de que se llevaron a Caelan, el edificio quedó en un estado extraño, como si hubiera sobrevivido a un sismo leve pero suficiente para dejar grietas invisibles.
Todo seguía en pie, todo funcionaba, pero algo esencial había cambiado de lugar.
La sala de reuniones olía distinto.
No era algo concreto, no podía señalarlo y decir esto. Era una mezcla de aire reciclado, tensión humana y el residuo emocional de lo que acababa de pasar.
Las sillas seguían acomodadas, la mesa intacta, el vidrio s