Instintos.

El día comenzó como tantos otros, con la falsa ilusión de normalidad. Noah parecía tranquilo mientras desayunaba, aunque yo ya sabía que esa tranquilidad era solo la calma antes de la tormenta.

Sus ojos, aún brillantes, estaban cargados de una tensión silenciosa que no se dejaba ver a simple vista, pero que yo percibía en cada pequeño movimiento: cómo revisaba su mochila tres veces, cómo sus manos se aferraban al borde de la mesa, cómo su respiración se aceleraba por segundos antes de calmarse.
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP