El Ensayo.
El ensayo de la boda no fue silencioso, aunque todos fingían que sí.
Desde que entré al salón sentí esa vibración baja que aparece cuando demasiadas personas intentan actuar como si nada estuviera fuera de lugar.
Las flores estaban alineadas con precisión milimétrica, las luces probadas una y otra vez, y el equipo de Quinn Design hablaba en susurros técnicos, como si nombrar emociones pudiera alterar la estructura del evento.
Yo caminé despacio hasta el centro, intentando recordar que aquello e