Capítulo 9. La confrontación.
POV: Gaspar Venturini
El ardor que sentía en el pecho no era ira, sino algo más peligroso. Me sentí como un animal acorralado cuando Irina se apartó de mí tirando de la mano. Un gesto de desafío puro.
La llevé hasta la pared y mi mano en su cintura era una orden silenciosa, una advertencia de quién era yo y a quién pertenecía ella. Pero el fuego que sentí al tocarla era solo mío.
La conduje a la terraza. Sabía que me seguía y que estaba furiosa. El frío de la noche me golpeó, pero no me apacigu