Capítulo 10. Intensos Roces.
POV: Irina
El trayecto de regreso a la mansión fue un tormento silencioso. La tensión en el coche era opresiva, casi asfixiante. Gaspar no dijo ni una palabra y yo tampoco.
La rabia por mi enfrentamiento con Moretti y la humillación de que mi cuerpo hubiera reaccionado ante la cercanía de Gaspar me consumían por dentro.
La fiesta, los rostros, las luces... Todo se había desvanecido. Solo quedábamos él y yo, atrapados en un silencio que gritaba.
Cuando el coche se detuvo, salí sin esperar a que