Capítulo 8. La dueña de la noche.
POV: Irina
El sonido de la música y el murmullo de las conversaciones me golpearon en cuanto Gaspar abrió las inmensas puertas.
El salón, un vasto espacio iluminado por candelabros de cristal, estaba lleno de personas elegantemente vestidas, cada una de ellas un engranaje en la vasta maquinaria de su poder.
El aire olía a perfume caro, a cigarrillos y a algo más intangible: una fragancia de poder tan palpable como el mármol que pisaba.
Gaspar no soltó mi mano. Su agarre firme y protector fue mi