Capítulo 56. Tentaciones y Certezas.
POV: Irina
La inmensidad de la mansión se había vuelto opresiva sin él. Cada rincón de Nápoles, cada rayo de sol que filtraba por las altas ventanas, solo servía para recordarme el vacío en el centro de mi pecho.
El silencio no era paz; era una ausencia, un eco irritante y constante de su nombre. Y esa tarde, la incomodidad se había transformado en un fuego corrosivo: los celos.
Sabía dónde estaba. No en una reunión cualquiera de negocios. Estaba con Natalia Volkov, la socia rusa que conocía a