JAZMÍN HERRERA
No entendía qué hacía ahí Anthony. Después del choque que sufrió, debía de estar en el hospital, con algunos huesos rotos, pero parecía que su determinación era más fuerte y sus ojos lucían más oscuros que de costumbre.
El corazón se me encogió. Algo andaba mal. No sabía qué era, pero estaba mal.
—¡¿Qué está haciendo ese loco?! —exclamó uno de los miembros del equipo de Dylan cuando los autos pasaron a toda velocidad frente a mí y pude entender a lo que se refería.
Un auto azul