BYRON HARRINGTON
Desperté antes que Amber y me quedé tiempo suficiente para verla dormir con esa calma que la hacía ver preciosa. Cuando Jeremy empezó a moverse, lo tomé con cuidado y lo llevé en mis brazos, aún adormilado, fuera de la habitación.
—Mamá está muy cansada, no podemos molestarla —dije en cuanto bajábamos las escaleras.
—Quiero a mi mami —refunfuñó colgándose de mi brazo como ropa mojada.
—Se llama tolerancia a la frustración y hoy la vas a aprender —contesté sabiendo que me espera