BYRON HARRINGTON
—¡No! —exclamó Amber de inmediato y cubriendo su vientre con ambas manos—. Jamás haría algo así. Yo también los quiero conocer.
Una sonrisa cargada de inocencia embargó su rostro. Sabía que tenía miedo, pero también sabía que era una mujer muy valiente.
—Te daré unos minutos para que te cambies y lo pienses bien. —Suspiré antes de rascarme la cabeza como si eso pudiera acomodar mis ideas—. Amber… el viejo yo te exigiría que los tuvieras y sería capaz de encerrarte en la mansi