BYRON HARRINGTON
—Me lo dio mi madre el día que fuimos a verla —susurró no muy convencida, retomando la plática en el auto. Tenía su primera cita prenatal y aunque me sentía molesto por descubrir esa joya, sabiendo muy bien que se la había dado un hombre enamorado, decidí escucharla—. No sé quién me dio ese collar.
—¿Cómo no vas a saber? —pregunté exasperado, sin intenciones de voltear hacia ella—. Es algo demasiado personal.
Quería gritarle en la cara que no jugara conmigo, sí estaba teniend