AMBER PIERCE
Era como si nadie me viera o simplemente estaban tan ocupados que ni siquiera se habían percatado de mi presencia. El calor de las máquinas, la forma en la que rugían me erizó la piel, y la manera en la que reaccionaba mi cuerpo me decía que no era la primera vez que me movía entre esta clase de autos.
Justo en el momento en el que dudaba si irme o quedarme lo vi. Era blanco con rojo y lleno de diferentes logotipos de marcas. Me atrajo, como si nos conociéramos de atrás tiempo, co