Mundo ficciónIniciar sesiónAMBER PIERCE
Su gesto de rabia se tornó serio cuando escuchó rugir el motor una vez más y el auto avanzó lento pero decidido.
—¡Agárrate fuerte! —exclamé con emoción y la mirada puesta en la pista—. ¡Vamos a comprobar si es cierto que pasa de cero a cien en 3.8 segundos!
—¡Maldita mujer! ¡Estás loca! —gritó, pero en vez de bajarse a t







