JAZMÍN HERRERA
Una explosión sacudió toda la cabaña, el humo se levantó volviéndose una niebla densa. Terminé en el piso con la mesa sirviéndome de escudo. Intenté no toser, pero el polvo estaba atascándose en mis pulmones.
Quise ver a través de la bruma, buscaba a Bryan y a Diana al igual que una salida. Anduve a gatas hasta que un grito agudo desgarró el silencio después del caos. Levanté mi atención y la vi, aún con sus guantes de látex y el bisturí en la mano, pero esta vez echando bocanad