JAZMÍN HERRERA
Me mantuve serena, controlando mi respiración lo mejor que pude, no quería otro ataque de tos.
Conforme avanzamos me di cuenta de que el bosque se me hacía conocido. Tal vez era mi imaginación, pero me hacía recordar a esa noche cuando creí que Bryan había muerto.
Pronto la respuesta llegó.
Nos detuvimos en las ruinas de aquella cabaña a la que regresé varias veces solo para llorar. Como la última vez que la había visto, solo quedaban vestigios, pedazos de madera negra y rota q