La tarde en Pretty pasó tan rápido como la mañana, aunque el ritmo se intensificó notablemente. Después del almuerzo, Bianca se sumergió por completo en su nuevo espacio de trabajo. Elara le había dejado una pila de mood boards de la próxima colección de otoño-invierno, pidiéndole que aportara sus ideas y empezara a conceptualizar los primeros bocetos.
Se sentó frente a su mesa de dibujo, un lienzo en blanco para su creatividad. La luz de la tarde entraba por la ventana, iluminando los lápices