Bianca bajó la mirada, sus ojos fijos en el colgante en forma de corazón. Una sonrisa de enamorada se extendió por sus labios. La joya brillaba con una luz propia, y su corazón, por alguna razón, se sintió más ligero.
—Te lo agradezco mucho, Eric. Es un regalo muy bonito para mí. Me ha gustado bastante.
Él le tomó el rostro con ternura, una sonrisa cariñosa en los labios. Se inclinó y dejó un beso suave sobre los de ella. Cuando se separó, ella no pudo evitar sentirse nerviosa, y sus mejill