Capítulo 38 — Un descubrimiento

Al otro lado de la ciudad, en un pequeño café algo viejo, vacío y aislado, Ania miraba su reloj con ansiedad, esperando por un encuentro muy peligroso que nadie debía descubrir.

Ella dio otro sorbo a su café, cuando se escuchó el tintineo de una campanita que anunciaba la llegada de un nuevo cliente al café, Ania levantó la vista.

El hombre que acababa de llegar, vestido con un traje oscuro, se acercó a ella.

— Qué gusto verla de nuevo, señora Anderson. — El hombre la saludó, mientras tomaba
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP