Vanessa
No tenía escapatoria. Era actuar… o esperar el maltrato. Una violación. ¿Y después qué? ¿Qué más debía soportar? No lo sabía, y preferí no averiguarlo. Me convencí de que esta era mi única salida, que lo hacía por mi padre, por protegerlo. Y lo repito una y otra vez, como si al hacerlo pudiera lavar lo que ocurrió esta noche.
Y sin embargo, no puedo negar lo que sentí…
Fue cálido.
Fue suave.
Y sí… me sentí bien.
Pero que eso no se malinterprete. No fue amor, no fue deseo puro. Fue el in