¿Qué sabía de los hombres lobos? Poco, lo que decían y había visto más que toda la crueldad de sus actos, pero sobre su deseo sexual, era un tema desconocido.
Decidió empaparse del tema y fue a la biblioteca de la corte en donde buscó entre los libros algo que le diera una luz y encontró unos escritos del monje donde se hablaba del tema.
Resulta que ellos entraban en celo una vez al mes y necesitaban aparearse con una hembra.
Adara engulló saliva. ¡Ella era una hembra! Entonces esa mirada y esa