Adara observaba como reconstruían el palacio que había quedado bastante dañado con el ataque.
La idea de Orestes siempre fue atacarlos con la guardia baja. Stefano, vivía su luto en silencio.
Timelof le daba las indicaciones de lo que se haría en seguridad y le preguntó.
—¿Vengaremos al rey Eleazar?
—Sí, mi padre fue asesinado por un traidor.
—¿Cómo lo haremos?
—Consultaré con los sabios y luego tomaremos la mejor decisión.
Él lo dejó solo y Adara se acercó.
—Stefano.
—Adara.
—Lo siento tanto,