Mundo ficciónIniciar sesiónAnya caminaba con paso firme por los pasillos laterales del ala imperial, los que no estaban cubiertos por alfombras ceremoniales ni flanqueados por grandes retratos de reyes muertos. Su cuerpo ardía con una mezcla de ansiedad y resolución. La carta, la llave, el hombre sin nombre que seguía a Marzanna: piezas inconexas que ahora empezaban a formar una figura inquietante.
Y en el centro de esa f