Mundo ficciónIniciar sesiónEl motor de la camioneta blindada de Adrián soltó un último soplido mecánico antes de apagarse en mitad del muelle de Brooklyn. El parachoques delantero estaba hundido y el parabrisas mostraba los impactos estrellados de la balacera de los Hamptons.
Adrián bajó del vehículo. Su camisa oscura estaba rasgada, manchada de ceniza y sangre ajena, pero sus ojos negros mantenían esa fije







