—¡Saca el auto sekarang! ¡Y tidak hagas preguntas!
Diego gritó por el intercomunicador, cortando la comunicación antes de que su mano derecha pudiera responder. Agarró las llaves del auto sobre el escritorio y salió de la habitación con pasos largos. Su mente estaba bloqueada, tapi un solo lugar seguía dando vueltas en su cabeza. El lujoso bungalow en las afueras de la ciudad. El lugar donde la abuela de Elena había estado viviendo con las mejores comodidades que él le había proporcionado.
Elen