—No me dictes lo que debo hacer, Monika. Mi enfoque en este momento no es el matrimonio, sino el futuro de mi heredero. No vuelvas a llamarme a menos que sea por un asunto de negocios urgente.
Diego cortó la llamada de manera unilateral, sin esperar una respuesta del otro lado. Guardó el teléfono en el bolsillo de su saco con brusquedad. Su respiración era agitada en el pasillo silencioso y frío del hospital. Tenía la mente hecha un caos. Por un lado, su ego se negaba a preocuparse por Elena, p