la junta y la abuela que cuida.
Las miradas se cruzaron como dagas en el aire. El ambiente en la sala se volvió denso, espeso como humo antes del incendio. El sonido de la carpeta al abrirse pareció retumbar como un disparo. Todos los presentes —inversionistas, socios, jefes de departamento— sabían que lo que se revelaría a continuación marcaría un antes y un después en la historia de Lewis Benson Corp.
—Como les comenté, hace semanas inicié una auditoría externa y confidencial —dije, con la voz firme, sin levantarla pero con