El atardecer caía lentamente sobre la ciudad, tiñendo de tonos dorados y anaranjados los ventanales del penthouse. Anne se encontraba junto a la gran ventana, abrazándose a sí misma mientras observaba el horizonte. La revelación que había recibido esa tarde aún pesaba sobre sus hombros, como si un secreto enterrado durante años se hubiera levantado para reclamar su atención. Sentía que todo lo que había creído estable se tambaleaba, que su vida se había convertido en un rompecabezas al que le h