La casa principal de los Lewis Benson, ubicada en lo alto de las colinas de Rosewood, parecía más silenciosa que nunca. Las luces suaves de las lámparas daban un tono cálido a las paredes blancas con molduras doradas. El aire olía a jazmín y madera antigua. El eco de los pasos de Anne resonaba suavemente mientras caminaba por el pasillo hasta la sala principal, donde su padre ya se encontraba sirviendo tres copas de coñac.
Patrick entró segundos después. Su rostro, aunque sereno, mostraba las h