Anne entraba al cementerio. Junto a ella iban su padre y su hermano Patrick. Los herederos directos de Jonah —Alexander y Gabriel— se habían quedado en la limusina. Ese día sería la exhumación del cadáver de Jonah. Estaban las autoridades y demás personas.
—Ha llegado el día. Tenemos que mostrarnos ecuánimes, e incluso, si podemos aparentar preocupación, es lo mejor —habló ella con tranquilidad—. Vamos, tenemos que ir. Creo que no podremos entrar, pero sí podemos estar mientras los peritos y de