William decidió que el encuentro con Valeria no sería en su territorio. No en la mansión, donde Lucy podría estar cerca. No en su oficina, donde los empleados podrían escuchar. Sería en un lugar neutral. Un restaurante en el Meatpacking District que él conocía bien, donde los dueños eran amigos suyos y donde las conversaciones quedaban entre paredes de piedra.
Yo insistí en acompañarlo. Él se negó. Le recordé que Valeria me había amenazado a mí también. Que tenía derecho a estar presente. Que n