Capítulo 88
Nina se soltó del brazo de ese maldito y corrió directo hacia mí, Apenas la abrace con fuerza, sabía que necesitaba un refugio.
Se lanzó sobre mí, llorando, temblando y muy fría, en su cara podía ver el sufrimiento que había parecido, Su cuerpo estaba delgado, no tenía fuerzas y su rostro con ojeras
—Shhh… ya estás conmigo —le dije, agarrando su cara con mis dos manos para que me viera a los ojos y supiera que yo estaba a su lado —. Tranquila, Nina, estás a salvo.
No podía hablar, ella solo sollozaba, escondiendo el rostro en mi cuello. La apreté más fuerte, sentí que era una hermana o una hija en desgracia.
—¿Qué le hiciste? —le pregunté a Adrián, sin quitarle los ojos de encima.
Adrián se encogió de hombros con una sonrisa burlona
—Te diré la versión oficial, Solo la recuperé, Es mi hija, y le mostré lo que pasa cuando una Alfa se deja influenciar por un Beta traidor, ella lo entendió. Ahora está en casa y debe obedecer a su esposo
—¿Casa? ¿Esposo? —mi respiración se hac