Capítulo 88
Nina se soltó del brazo de ese maldito y corrió directo hacia mí, Apenas la abrace con fuerza, sabía que necesitaba un refugio.
Se lanzó sobre mí, llorando, temblando y muy fría, en su cara podía ver el sufrimiento que había parecido, Su cuerpo estaba delgado, no tenía fuerzas y su rostro con ojeras
—Shhh… ya estás conmigo —le dije, agarrando su cara con mis dos manos para que me viera a los ojos y supiera que yo estaba a su lado —. Tranquila, Nina, estás a salvo.
No podía hablar, e