Capítulo 87
Siete meses después
No podía respirar, sentía como si me arrancaran el vientre con cada contracción.
Gritaba, apretando la mano de Xavier, Tenía el cuerpo empapado en sudor.
—¡Vamos, Mía! Ya casi —me decía una de las enfermeras —Tu puedes tu cachorro está cerca de salir.
Sentía que me moría, el dolor no se detenía. Cada vez era más fuerte, más intenso. Xavier no se apartaba de mí. Me secaba la frente, me sostenía la espalda, me susurraba que era fuerte, que nuestro hijo estaba por llegar.
Pero dentro de mí algo no estaba bien, sentía que algo se me escapaba, En un momento, vi a mi loba blanca, frente a mi, pero se desvanecía en medio de una nube negra Como si una sombra la envolviera.
Sentí que la oscuridad me la quitaba, como si la absorbiera mi energía Y luego todo se volvió negro.
No supe cuánto tiempo pasó, me desmaye, solo recuerdo el sonido que me despertó, el llanto de un bebé.
Abrí los ojos, Sentía el cuerpo débil, como si hubiera corrido por horas. Pero ahí est